
El próximo 12 de agosto tendremos la oportunidad de observar desde Moncada uno de los fenómenos astronómicos más espectaculares que pueden contemplarse desde la Tierra: un eclipse total de Sol. Aunque los eclipses solares se producen con cierta regularidad en algún lugar del planeta, es muy poco frecuente que uno sea visible como total desde una región concreta.
En Moncada, el Sol estará muy bajo sobre el horizonte oeste-noroeste cuando llegue la totalidad, por lo que conviene elegir previamente un lugar con buena visibilidad hacia esa dirección y sin edificios, árboles o elevaciones que puedan ocultarlo.
El anterior eclipse total de Sol visible desde la Comunitat Valenciana tuvo lugar en 1905 y el siguiente no llegará hasta 2180. En Moncada, el eclipse comenzará sobre las 19:38 h con la Luna cubriendo progresivamente el disco solar y, solo cuando el Sol quede completamente oculto, sobre las 20:32 h, dará comienzo la totalidad, la fase más esperada. Esta fase apenas durará algo más de un minuto y será durante ella cuando se haga visible la corona, la parte más externa de la atmósfera del Sol, normalmente invisible debido al intenso brillo de la fotosfera. Al mismo tiempo, el cielo se oscurecerá de forma apreciable, la iluminación cambiará, la temperatura descenderá ligeramente y algunos animales comenzarán a comportarse como si estuviera anocheciendo.

Después de la totalidad, la Luna continuará su recorrido y el disco solar volverá a hacerse visible de forma progresiva. La posibilidad de que se produzca la totalidad se debe a una coincidencia muy particular. Aunque el Sol tiene un diámetro unas 400 veces mayor que el de la Luna, también se encuentra aproximadamente 400 veces más lejos de la Tierra, de modo que ambos presentan casi el mismo tamaño aparente en el cielo y la Luna puede ocultar por completo el disco solar. Pero esta coincidencia no durará para siempre. La Luna se está alejando lentamente de la Tierra y llegará un momento en que su tamaño aparente ya no será suficiente para cubrir completamente el Sol. Los eclipses solares totales dejarán entonces de producirse.
Todo ello hace que el eclipse del 12 de agosto sea una oportunidad que merece la pena disfrutar, pero también preparar con antelación. En Moncada, el Sol estará muy bajo sobre el horizonte oeste-noroeste cuando llegue la totalidad, por lo que conviene elegir previamente un lugar con buena visibilidad hacia esa dirección y sin edificios, árboles o elevaciones que puedan ocultarlo.
La observación del Sol requiere, además, medidas de seguridad adecuadas. Durante todas las fases parciales será imprescindible utilizar gafas de observación solar certificadas conforme a la norma ISO 12312-2 y en buen estado. Solo podrán retirarse cuando el Sol quede completamente oculto, durante la totalidad, y deberán volver a colocarse en cuanto reaparezca el primer destello de luz solar. Si se utilizan prismáticos, telescopios o cámaras, estos deberán disponer de filtros solares específicos instalados delante del objetivo.
Prepararse para observar un eclipse total de Sol es posible precisamente porque hoy conocemos con extraordinaria precisión cómo se produce este fenómeno. Podemos calcular con siglos de antelación cuándo comenzará cada una de sus fases, cuánto durará la totalidad o cuál será el recorrido de la sombra de la Luna sobre la Tierra. Sin embargo, comprender el fenómeno no hace que resulte menos fascinante. Al contrario, permite apreciar hasta qué punto es extraordinaria la coincidencia que lo hace posible. El eclipse total del próximo 12 de agosto dejará, seguramente, un recuerdo imborrable en quienes tengan la oportunidad de contemplarlo.
Rebecca Azulay, es doctora en Astrofísica, profesora del IES Tierno Galván y embajadora del Eclipse








