Eleuterio Matamoros Moreno ha fallecido a los 78 años, una persona muy querida y conocida en Moncada por su larga trayectoria como panadero y por su implicación en la vida social y festiva del municipio.
Nacido en 1947 en Viso del Marqués, en la provincia de Ciudad Real, llegó siendo joven a Moncada junto a toda su familia en busca de nuevas oportunidades. Su oficio fue siempre la panadería, una profesión que ejerció con dedicación durante toda su vida.
Sus primeros años en Moncada estuvieron ligados al forn de Sandalia en el carrer Major donde comenzó a ganarse el afecto y el reconocimiento de los vecinos. También en el Forn de Hueso conocido como el Forn del Ravalet donde conoció a la que sería su pareja de toda la vida Encarna Cuenca y que le ha acompañado hasta sus últimos dias.

Tras un breve paso por el Forn d’Eugenio (Horno San Miguel) se trasladó a Nàquera, donde regentó durante varios años el forn de Sant Josep en el centro de este municipio al pie de la Sierra Calderona hasta 1979. Ese mismo año regresó definitivamente a Moncada para ponerse al frente del conocido como el Forn del Mercat Vell, establecimiento que se convirtió en un punto de encuentro cotidiano para generaciones de vecinos.
Trabajador incansable, Eleuterio siempre tenía la persiana del horno medio abierta durante la madrugada. Era habitual ver a trabajadores y vecinos madrugadores así como la patrulla de Guardia Civil y Policía Local hacer una parada en su ronda nocturna. Como también era habitual un sitio de encuentro de estudiantes que encontraban bollería recién salida del horno o la «coca» de tomate.
Más allá de su faceta profesional, destacó por su carácter generoso y colaborador. Siempre mantuvo las puertas de su establecimiento abiertas, un lugar de encuentro para ayudar a los festeros, a las clavariesas y a los vecinos. Su compromiso con las tradiciones locales fue constante, siendo además uno de los primeros vecinos en sumarse a la fiesta de Moros y Cristianos de Moncada.
Quienes le conocieron recuerdan a un hombre cercano, trabajador y siempre dispuesto a tender una mano a quien lo necesitara con su familia, con sus amigos y con su gente. Su legado permanecerá ligado a la historia de Moncada, a sus hornos, a sus fiestas y a la memoria de las personas que compartieron con él conversaciones, madrugadas y momentos de convivencia.
Eleuterio Matamoros Moreno deja a su esposa, Encarna, y a sus hijos Encarna, José Luis y Juan Carlos, así como a familiares, amigos y vecinos que hoy lamentan profundamente su pérdida. Descanse en paz.









