El enfermero del centro de salud de Moncada acusado de acceder de forma reiterada y sin autorización al historial clínico de su pareja ha perdido su plaza después de alcanzar un acuerdo de conformidad entre la Fiscalía y su abogado, mediante el cual ha reconocido los hechos que se le imputaban.
El acuerdo ha permitido rebajar sustancialmente la condena inicialmente solicitada por el Ministerio Público al apreciarse la concurrencia de la atenuante de reparación del daño. El acusado abonó 4.000 euros en concepto de responsabilidad civil, cantidad que ingresó en la cuenta de la víctima antes de la celebración del juicio.
Una vez aceptada la conformidad y, por tanto, la declaración como culpable su abogado ha solicitado la suspensión de la pena de dos años de cárcel por ser su primer delito y haber reparado el daño con el pago de la responsabilidad civil. Ninguna de las partes se ha opuesto, y el tribunal le ha suspendido la pena de prisión, sujeta a que durante los próximos cuatro años no cometa ningún delito.
La Fiscalía sostenía que el enfermero había cometido un delito continuado de descubrimiento y revelación de secretos. Según el escrito de acusación, el procesado accedió hasta en 20 ocasiones al historial clínico de su pareja aprovechando su condición de trabajador sanitario. Algunas de estas consultas se realizaron fuera de su horario laboral y en franjas de madrugada.
Los hechos fueron detectados tras comprobarse que las consultas carecían de justificación asistencial y se realizaron sin el consentimiento de la afectada. La normativa sobre protección de datos y confidencialidad sanitaria limita el acceso a las historias clínicas exclusivamente a los profesionales que participan en la atención del paciente o que cuentan con una habilitación legal específica.
La sentencia de conformidad pone fin al procedimiento judicial y conlleva la pérdida de la plaza que ocupaba el acusado en el sistema sanitario público.









