El Col.lectiu de Dones Feministes de Montcada ha realizado este domingo su concentración de cada mes en defensa de los derechos de las mujeres en un encuentro en la Avenida de la Mediterrànea. En esta ocasión se ha leído un manifiesto sobre la sensación de impunidad ante las agresiones sexuales.
El texto señala que «estamos siendo testigos de un incremento importante de casos de violencia sexual entre menores. La fiscal del Tribunal Superior de la Comunitat Valenciana, ya apuntó a este aumento en 2022 y desde entonces alerta de que entre las causas más relevantes está el acceso de pornografía a edades cada vez más tempranas que hace que estos menores tengan conceptos cosificados de las mujeres, retrógados y machistas».
Añade el manifiesto que «no dejan de sorprendernos casos en que aun habiendo múltiples agravantes, muchas condenas se quedan en la horquilla menor. Esto implica varias lecturas. La primera que la sociedad se queda con la sensación de que estos delitos quedan impunes, que este tipo de agresiones no merecen ser consideradas con la gravedad que suponen en realidad. El mismo mensaje reciben tanto los agresores como las víctimas. Unos sienten cierta impunidad y otras reciben el mensaje de que no vale la pena denunciar cuyas consecuencias en las vidas de las víctimas, denuncien o no, son devastadoras».
«El daño que les produce una agresión sexual les afecta en muchas áreas de su vida y hace falta mucho trabajo y mucho tiempo para que puedan llegar a recuperarse. A tener una vida tranquila sin que les atenace un sentimiento de inquietud o angustia. A volver a tener unas relaciones sexo-afectivas sin que planee sobre ellas la sombra de la agresión que sufrieron. A recuperar la confianza en los demás. A dejar de tener pesadillas. A sentirse seguras. Así que si después de pasar por el calvario revictimizador de denunciar y declarar en el juzgado, su agresor queda libre, les invade una sensación de injusticia».
«Todo esto -denuncian-, está enmarcado en una sociedad patriarcal que normaliza, minimiza e, incluso, niega las violencias sexuales. Podría asegurarse que la justicia no escapa a este sesgo patriarcal y, de ahí, que la interpretación de la ley en estos casos se quede corta. El movimiento feminista, al que pertenece el Col.lectiu de Dones Feministes de Montcada, tiene claro que urge la implantación de la coeducación en los centros educativos, una educación afectivo-sexual feminista e igualitaria, y una legislación que limite el acceso a los dispositivos de los menores, además de la abolición de la pornografía y la prostitución. Y, por supuesto, también urge una revisión de la judicatura».







