Se cumplen este mes de julio dos años de uno de los anuncios empresariales más relevantes de la historia reciente de Moncada. En julio de 2024, la multinacional Edwards Lifesciences anunció oficialmente con toda solemnidad en el Palau de la Generalitat su proyecto para instalar una planta de fabricación de válvulas cardiacas.

La empresa estadounidense con sede en California, acababa de confirmar que Moncada había sido la seleccionada para instalar su sexta fábrica mundial de producción. La elección de Moncada no fue casual. Antes de adoptar la decisión definitiva, Edwards analizó distintas alternativas hasta decantarse por Moncada tras valorar factores como la disponibilidad de suelo industrial, las conexiones logísticas, la proximidad al área metropolitana de Valencia y las condiciones ofrecidas para el desarrollo del proyecto.
Entre esas condiciones fue clave la aprobación por parte del Consell de la declaración de Proyecto Territorial Estratégico (PTE) para la iniciativa presentada por la multinacional norteamericana basada en la producción de material médico. Contaba con el aval de estar presente en 32 países y con el cumplimiento de los condicionantes para ser declarada PTE por parte de la Generalitat.

No obstante las negociaciones para ubicar la planta en la Comunitat Valenciana empezaron mucho antes. En 2022 con el gobierno del Botánic presidido por Ximo Puig se iniciaron los primeros contactos y Moncada no aparecía como una opción preferente. Entre ese año y 2023 cambió el inquilino del Palau de la Generalitat y Carlos Mazón siguió las negociaciones en marcha.
A principios de 2024 la compañía había tomado ya una decisión sobre donde ubicar la planta. En todo momento el Gobierno de España estuvo al tanto de las negociaciones y era el momento de acelerar el proyecto. Los primeros días de junio de 2024 la entonces alcaldesa Amparo Orts fue convocada por Carlos Mazón al Palau. Fue un encuentro fuera de cámaras, sin luz ni taquígrafos.
Dias después de esa visita, el 11 de junio, el pleno del ayuntamiento de Moncada aprobó el Plan Parcial del polígono III, con el que el Consell consideraba al parque industrial como Proyecto Territorial Estratégico (PTE), a partir de lo cual se permitía instalar en Moncada a empresas innovadoras de alto nivel tecnológico y logístico. Con los deberes hechos por parte de todas las administraciones el 30 de julio de 2024 se presentaba oficialmente el proyecto en el Palau de la Generalitat.
Desde el punto de vista económico, la inversión anunciada representará en el medio plazo un ‘shock’ para Moncada que cambiará las reglas del tejido productivo local. Los 150 millones de euros comprometidos representan la mayor inyección privada en la historia de Moncada que la sitúan en el mapa de las grandes implantaciones industriales vinculadas al sector de la tecnología sanitaria, una actividad de elevado valor añadido y fuerte componente innovador.

Dos años después de aquel anuncio, el polígono 3 que no tiene nombre y al que se baraja bautizar como Parc Empresarial de les Nou Muses, está literalmente patas arriba en un escenario propio de un conflicto bélico con el trasiego constante de camiones, maquinaria pesada y decenas de trabajadores.
Los plazos que baraja la compañía es iniciar la producción en la primera mitad de 2027. Para entonces habrán pasado por este proyecto tres presidentes de la Generalitat, Ximo Puig, Carlos Mazón y Juanfran Pérez Llorca y dos alcaldes, Amparo Orts y Álvaro Gonzalvo.
Tras la inauguración vendrá la segunda parte: definir el modelo de ciudad de Moncada para las próximas décadas.







