Antonia Taroncher Caballer, hija de ‘la Coetera’, al frente de la Cafetería Taroncher desde el año 2011 en el carrer major, baja la persiana por jubilación el próximo 30 de junio.
Ubicada en un céntrico y pequeño local en la que fue la principal artería de Moncada, la cafetería ha sido durante años un punto de encuentro para clientes habituales, visitantes y vecinos que encontraban en este establecimiento un lugar de convivencia y cercanía. Su cierre supone una nueva pérdida para el comercio tradicional y la hostelería de proximidad del municipio.
La historia del local se remonta mucho más atrás. Antes de convertirse en cafetería, el establecimiento que ocupaba toda la esquina albergó a principios del siglo pasado la bodega y destilerías de José Taroncher Orts, el «Lluc» que fabricaba licores de elaboración propia. Años después uno de sus hijos Paco siguió con la actividad comercial y posteriormente en el último tercio del siglo pasado, su hermano Pepe y Antonia la Coetera, hija pequeña de la saga de pirotécnicos Caballer crearon el Bar Taroncher.

Durante décadas, el bar fue un centro de referencia de Moncada, uno de los espacios más populares, lugar de encuentro y de charlas y punto de partida de la marcha cicloturista a Teruel que durante años organizó la Peña Ciclista Moncadense. Ya en el presente siglo Antonia se adaptó a las nuevas tendencias y en 2011 abrió la cafetería que vive sus últimos dias.
El cierre de la cafetería Taroncher marca así el final de una etapa ligada a la historia comercial y hostelera de Moncada. Un establecimiento que, más allá de su actividad económica, ha sido testigo de encuentros familiares, conversaciones cotidianas y momentos compartidos por generaciones de vecinos. El próximo 30 de junio, Moncada pierde además de un negocio, un símbolo de la hostelería local que durante décadas ha formado parte del paisaje y de la vida social del carrer Major.









