Una sucesión de caídas de personas de avanzada edad en la vía pública y en sus respectivos domicilios ha llevado a los agentes de la policía local a intervenir en una cadena de percances que contó con la colaboración en todos los casos de los servicios sanitarios y los familiares de los afectados.
La jornada más crítica fue el lunes 29. Sobre las 12:30 horas un aviso del 112 alertaba que un hombre de 75 años había sufrido una caída en la vía pública y presentaba una posible fractura de hombro. Los agentes desplazados al lugar colaboraron con el personal sanitario mientras la esposa del afectado permanecía junto a él hasta la llegada de la ambulancia.
Poco después, a las 13:58 horas, otra llamada informaba de la caída de una mujer de 84 años que presentaba una herida sangrante en la boca. A su llegada, los servicios sanitarios encontraron a la mujer consciente, sentada en una silla junto a varios viandantes que le habían prestado ayuda. La afectada manifestaba dolor en la boca, una rodilla y una mano, aunque sin lesiones de aparente gravedad. Tras ser atendida por personal del Centro de Salud y una unidad de Soporte Vital Básico, no fue necesario su traslado hospitalario quedando a cargo de un familiar que puedo se localizado
En otra intervención posterior acudieron al domicilio de un hombre de 82 años que había sufrido una caída y cuyos familiares no podían ayudarle a incorporarse colaborando en su reincorporación y quedando posteriormente al cuidado de sus allegados.
Además de estas actuaciones relacionadas con personas mayores, la policía local tuvo que asistir a una mujer de 35 años que tuvo que detener su vehículo tras sufrir un episodio de mareo mientras viajaba con su hijo de tres años. Los agentes solicitaron asistencia sanitaria y la conductora fue trasladada al Centro de Salud por una unidad de Soporte Vital Básico, tras comunicar a su marido el traslado.








