La Vuelta ha desatado la locura en Moncada y Alfara del Patriarca. Cerca de 4.000 personas han tomado este sábado la avenida del Seminari para convertir el paso de la ronda española en una auténtica fiesta del ciclismo. Una marea de aficionados, móviles en alto, aplausos, gritos y camisetas ha recibido a la serpiente multicolor en su fugaz pero espectacular paso por los dos municipios.
Desde la rotonda de entrada a la avenida del Seminari por la calle Vicente Lassala de Alfara hasta la rotonda por el CEU para enfilar la CV-315, la carretera se ha transformado durante unos minutos en un auténtico estadio al aire libre. No había gradas, pero sí miles de espectadores. No había meta, pero el ambiente era el de una gran etapa. Cada metro de asfalto estaba acompañado por el aliento de un público. Lo mismo ha sucedido en San Isidro de Benagéber y el barrio del Pilar donde muchos vecinos se han acercado hasta la carretera para ver pasar a los ciclistas.
La carrera ha irrumpido en Moncada a toda velocidad con una demora de unos seis minutos sobre el horario previsto debido a una fuerte caída en el principio de la etapa, lo que ha obligado a la organización a dar la salida oficial a las 14:01 después de reintegrar al pelotón a todos los corredores afectados por caída.

El primer ciclista en entrar a la avenida del Seminari en solitario ha sido Sinuhé Fernández (Burgos-Burpellet-BH) que ha saltado del pelotón nada más darse el banderazo de salida, una fuga que ha prolongado durante buena parte de la etapa. A un minuto ha llegado el pelotón lo que ha provocado una explosión de aplausos mientras los corredores devoraban la avenida del Seminari camino de los kilómetros decisivos de la jornada.

Entre el pelotón estaba una de las grandes estrellas del ciclismo mundial, Tadej Pogačar, líder de la Vuelta, cuya presencia había despertado una expectación especial. Sin embargo, la carretera también ha mostrado su cara más cruel. El esloveno ha sufrido una caída cuando restaban alrededor de 40 kilómetros para la línea de meta en Xeraco y se ha visto obligado a abandonar la carrera.

Pero el evento ciclista había comenzado mucho antes de que aparecieran los corredores. La caravana de La Vuelta ha convertido Moncada en una fiesta sobre ruedas, llenando de música, color y animación la avenida de la Comunitat Valenciana y la plaza del escultor Ponsoda. Vecinos y aficionados han salido a la calle para recibir el espectáculo que acompaña a la carrera.
GALERIA DE FOTOS






Los equipos de la Vuelta ciclista a España: NSN, Decathlon y PicNic eligieron como base de la octava etapa las instalaciones del Hotel SH Luceum de Moncada donde pernoctaron antes de la salida de Puçol.











