El último pleno del Ayuntamiento de Moncada celebrado este jueves antes del parón estival dejó una imagen que va más allá de la aprobación de seis modificaciones de crédito por un importe cercano a los 3,8 millones de euros. La sesión sirvió para escenificar el inicio de la carrera política hacia las elecciones municipales de mayo del próximo año, con un gobierno decidido a defender su gestión y una oposición que elevó el tono de sus críticas y marcó distancias ante las principales decisiones económicas.
Como estaba previsto, el ejecutivo formado por PSOE y Compromís sacó adelante todas las modificaciones presupuestarias gracias a su mayoría. El guion apenas sufrió alteraciones. Sin embargo, el debate reflejó un cambio de escenario político que previsiblemente marcará el inicio del próximo curso a partir de septiembre.
Ciudadanos, Vox y Partido Popular coincidieron en cuestionar el procedimiento utilizado para tramitar las modificaciones de crédito, más en las formas que en el fondo. Aunque cada formación mantuvo una estrategia distinta en las votaciones —alternando abstenciones y votos en contra según los expedientes—, todas hicieron patente sus dudas sobre la legalidad y la oportunidad de recurrir a este mecanismo para financiar diferentes actuaciones municipales. El bloque de la oposición cerró filas y reprochó al equipo de gobierno que a estas alturas del año Moncada todavía no tenga presupuestos.
Desde el equipo de gobierno se defendió que las modificaciones responden a la necesidad de impulsar proyectos que no podían esperar más tiempo y que permiten dar respuesta a compromisos adquiridos con la ciudadanía y ejecución de dos sentencias.
Pero el verdadero debate del pleno fue, en gran medida político con intervenciones en los que la confrontación política ganó protagonismo. El gobierno reivindicó su capacidad de gestión y de ejecución de proyectos, mientras que la oposición centró buena parte de sus argumentos en fiscalizar la acción del ejecutivo y cuestionar su planificación económica.
Las referencias al modelo de ciudad, la gestión de los recursos públicos y la transparencia fueron constantes durante un debate que, por momentos, tuvo aroma de campaña electoral.







