Tras el telón de fondo de la votación de esta tarde en el Congreso de los Diputados sobre los dos decretos de vivienda del Gobierno, rechazados por la mayoría de PP, Vox y Junts, hay una realidad que tiene su propio reflejo en Moncada: Vivir de alquiler supone ya, en la mayoría de los casos, afrontar un desembolso superior a los 1.080 euros mensuales para quienes optan a una vivienda de alquiler en Moncada.

La oferta disponible en los distintos portales inmobiliarios muestra un mercado con precios por encima de los mil euros y en el que encontrar una vivienda por debajo de esa cantidad resulta cada vez más complicado. La mayoría de los pisos que inmobiliarias y particulares ofertan oscila en una horquilla que va de los 1.200 euros hasta los 1.500 euros al mes.
A esta situación se suma un elemento especialmente relevante en Moncada: su componente universitario. La proximidad de los centros universitarios y la importante presencia de estudiantes durante el curso académico han generado una demanda específica que está favoreciendo el alquiler temporal o estacional.

Los últimos datos publicados por el portal Idealista correspondientes al mes de septiembre sitúan el precio del alquiler en Moncada en 12 euros por metro cuadrado. Esta cifra permite hacerse una idea del coste que supone acceder actualmente a una vivienda en alquiler. Un piso de unos 90 metros cuadrados tendría, aplicando ese precio medio, un coste aproximado de 1.080 euros al mes.
Sin embargo, la realidad de la oferta disponible muestra que muchas viviendas se sitúan por encima de ese cálculo, dependiendo de su ubicación, características, estado, equipamiento y, especialmente, de la modalidad de contrato. El dato de septiembre refleja además una evolución al alza. Según Idealista, el precio del alquiler en Moncada ha aumentado un 8,1% respecto a septiembre de 2025.
El factor estacional
El mercado inmobiliario de Moncada presenta además una particularidad que lo diferencia de otros municipios: la fuerte demanda vinculada a la población universitaria. Durante buena parte del año existe una demanda de estudiantes que buscan habitaciones, pisos compartidos o viviendas completas para periodos vinculados al curso académico. Esta circunstancia ha impulsado el denominado alquiler estacional o temporal.
La consecuencia es que el mercado local tiene que absorber dos demandas diferentes: por un lado, la de quienes buscan una vivienda habitual y estable en Moncada y, por otro, la de estudiantes que necesitan alojamiento durante determinados meses.
Esta convivencia de demandas reduce la disponibilidad de viviendas destinadas al alquiler residencial de larga duración y ejerce presión sobre los precios. Para una familia, una pareja o una persona que dependa exclusivamente de sus ingresos para acceder a una vivienda, el precio del alquiler supone así una parte cada vez mayor del presupuesto mensual.






