Los Juzgados de Moncada practicaron durante 2025 un total de 15 lanzamientos, la cifra más baja de los últimos cinco años y uno de los registros más reducidos de toda la serie histórica reciente. Los datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), a los que ha tenido acceso Moncada Digital, reflejan un descenso especialmente acusado respecto a 2024 cuando se contabilizaron 61 lanzamientos.

La evolución que se puede apreciar en el gráfico muestra una caída del 75 % y sitúa 2025 muy por debajo de los registros de los ejercicios precedentes. En 2024 se practicaron 61 lanzamientos; en 2023 fueron 59; en 2022, 54; en 2021, 45; en 2020, 48 y en 2019, 110.
Hay que reseñar que el partido judicial de Moncada comprende a los municipios de: Albalat dels Sorells, Alboraya, Alfara del Patriarca, Almàssera, Bonrepós i Mirambell, Emperador, Foios, Meliana y Rocafort y los datos de lanzamientos no están segmentados por municipio por lo que no se puede conocer en que ciudades se han llevado a cabo.

La estadística dibuja una transformación del fenómeno. El volumen actual está muy lejos de las cifras registradas durante los años más duros de la crisis inmobiliaria, pero el problema no ha desaparecido: ha cambiado de escenario. Mientras que hasta 2019 la mayoría de los desahucios correspondía a ejecuciones hipotecarias (impago de la hipoteca), es a partir de 2020 cuando los desahucios como consecuencia del alquiler predominan en los lanzamientos.
La muerte de Mari Carmen una mujer octogenaria que había sido desahuciada de su vivienda, ha provocado una fuerte reacción social y ha convertido su caso en uno de los símbolos recientes de la problemática habitacional. Las protestas y movilizaciones surgidas en calles y plazas de distintos puntos de España han vuelto a colocar sobre la mesa el debate sobre el derecho a la vivienda, la protección de las personas vulnerables y los límites de los procedimientos de desahucio.

La paradoja es que el número de lanzamientos judiciales se ha desplomado, pero el acceso a una vivienda de alquiler continúa siendo uno de los principales problemas económicos para muchas familias.
En Moncada, como en buena parte del área metropolitana de València y del conjunto de España, el mercado residencial ha experimentado una presión creciente sobre los precios que se ha traducido en la dificultad de asumir el coste para adquirir una vivienda. Tras la imposibilidad de muchos jóvenes y familias para acceder a una hipoteca, la demanda de la vivienda gira entorno al alquiler con precios inasumibles.






