Moncada celebra este domingo la festividad del Corpus. Una tradición muy arraigada en la parroquia de San Jaime Apóstol que como matriz durante el siglo pasado de las iglesias de Benifaraig, Alfara del Patriarca, Massarrojos e incluso Godella, se reservaba la procesión para el domingo, tradición que se mantiene hasta nuestros días.

Los actos dieron comienzo el jueves 4 de junio con el pregón anunciador de la festividad al que siguieron los actos de este sábado con el volteo general de campanas y actos religiosos en la parroquia de San Miguel y la Ermita culminando con la procesión de la Custodia.
La festividad del Corpus en Moncada tiene una especial relevancia porque la parroquia de San Jaime alberga una joya de la orfebrería valenciana. Se trata del templete que acoge la custodia procesional que desfilará este domingo, un encargo del entonces cura párroco y arcipreste de Moncada Jesús Pla Gandia.
Obra de Francisco Pajarón, el artista plasmó 39 motivos ornamentales, de los que destacan los medallones del primer cuerpo del Templete representando: la Última Cena; los discípulos de Emaus; el Miracle dels Peixets y el milagro eucarístico de Moncada. Todos ellos acompañados por querubines y motivos de la huerta. En el segundo cuerpo está santa Bárbara; la Virgen de los Desamparados; San Juan de Ribera y la imagen ecuestre del apóstol San Jaime.

En el interior, hay bajo relieves del Antiguo Testamento así como los arcos con los escudos de Moncada, el Real Colegio Seminario del Corpus Christi, el patronato de Educación y Cultura de Moncada fundado por Jesús Pla y el de Pío XII, pontífice en el momento de la bendición. El templete que está rematado por una escultura en plata de la alegoría de la Fe ha experimentado a lo largo de sus 72 años distintas restauraciones, alguna de ellas desafortunada, ya que como consecuencia de la actuación el dorado original desapareció.
La obra fue fruto de la generosidad de los clavarios, que sufragaron la parte mayor de los gastos con el Ayuntamiento y de los feligreses, con cuyo esfuerzo se enriqueció y embelleció el templete con oro, plata y alhajas.
Pajarón es referente y sinónimo de excelencia en la historia de la orfebrería y joyería valenciana. Piezas únicas de orfebrería han salido de sus talleres desde hace más de un siglo, su obra más emblemática es la custodia procesional de la catedral de Valencia.










