El nacimiento de una pasión que conquistó las calles de Moncada. Otoño de 1996, lo que comenzó como una ruptura con la gestión municipal se convirtió en la semilla del club de atletismo más emblemático de la ciudad.
Hay decisiones que cambian la historia deportiva de un municipio, y la que se tomó en el salón de actos de la Casa de Deportes en la calle Luis Vives 18 es, sin duda, una de ellas. Corría el otoño de 1996 cuando la mayoría de los integrantes de la sección de atletismo de la Fundación Deportiva Municipal dijeron «basta».
El origen: Una asamblea por la libertad deportiva
Debido a profundas divergencias con la coordinación y la concejalía de deportes de la época, un grupo de más de 30 atletas decidió que el camino debía seguir fuera del control institucional. De aquella reunión nació la Colla de Córrer Tos Pelat, una unión de deportistas que buscaban gestionar su propia pasión. Solo cinco personas decidieron no dar el paso; el resto, hizo historia.
El apoyo privado no tardó en llegar. Gracias a la gestión de José Molina, la constructora URBEM se convirtió en el primer patrocinador del club. Casi de inmediato, el azul oscuro inundó las calles: el primer equipaje oficial que los atletas lucieron con orgullo en la Maratón de Valencia de 1997.

Más que un club, un motor para Moncada
La influencia del Tos Pelat no se limitó a las zancadas de sus socios. Con el tiempo, el club asumió la responsabilidad de dar vida al calendario atlético de la ciudad, encargándose de la organización de eventos clave como la Media Maratón de Moncada, La tradicional Volta a Peu y la festiva San Silvestre, cita ineludible de cada diciembre.
Un hito en el recuerdo: 1998
Como bien recogió el cronista local Ismael Ejarque en su artículo de 1998, titulado «El grupo de atletas ‘El Tos Pelat’ de Moncada vive para el deporte», el club ya era una realidad consolidada apenas dos años después de su fundación.

Una de las imágenes más icónicas del grupo se tomó precisamente ese año, antes de participar en la 18ª edición de la Maratón de Valencia, celebrada el 1 de febrero de 1998. En aquella foto se refleja no solo a un equipo de corredores, sino a un grupo de amigos que eligió su propio camino para seguir corriendo en libertad.
Este relato es parte de la memoria viva del deporte de Moncada, recordando que el esfuerzo colectivo siempre llega más lejos que el individual. Este año celebraremos el 30 aniversario de nuestra fundación.









