La vida de Remedio Rodrigo Ibañez «la raixa» es un recorrido por la memoria y la nostalgia de un tiempo lejano que nos transporta a la Moncada de la guerra y la posguerra. Tiempos de miedo para ir corriendo a esconderse entre las acequias de la huerta y tiempo sobre todo de muchas penurias.
Remedio nació el 30 de noviembre de 1928 en el carrer doctor Moliner. A los pocos años se trasladó cuatro calles más arriba al barrio de les Eres, al carrer de sant Miquel donde ha transcurrido el resto de su vida.

Nació en el seno de una familia humilde rodeada de cinco hermanos. Su padre Salvador trabajaba en el campo y su madre Virtudes cuidaba de los hijos. Su infancia estuvo marcada por la guerra y la posguerra donde cada día llevaba una cesta con comida a los familiares que trabajaban en el campo.
Siempre le gustó coser. Aprendió corte y confección en Burjassot y desde entonces no ha dejado de enhebrar la aguja que sus 96 años sigue manejando con la habilidad y sabiduría que solo se aprende con los años.

Se casó con Ramón, un vecino de su misma calle celebrando el banquete en el Musical y de su unión nacieron dos hijos Ramón y Virtudes. Tiene 4 nietos: María Carmen, José Ramón, Silvia y Paulo y 5 bisnietos: Hanna, Paula, Eugeni, Carmen y Empar.
Reme «la raixa» como era conocida, convirtió el salón de su casa en un taller de costura. Telas, patrones, bobinas de hilo, puntadas, y su inseparable maquina de coser Singer acompañada por sus expertas manos vistieron durante muchos años a centenares de novias y clavariesas que acudían a su casa en busca del traje de sus sueños por no citar los miles de arreglos y composturas y remiendos que ha hecho a lo largo de su vida.
En pandemia nadie de su familia se quedó sin la mascarilla, porque Remedio con los retales que tenia a mano cosió unos tapabocas exclusivos «la raixa» para proteger a sus más allegados de la Covid-19 y aunque ahora la vista no le permite coser, tiene muchas ganas de vivir y disfrutar de la familia.
Cuando está a punto de cumplir 97 años y horas antes de recibir el homenaje del ayuntamiento a sus mayores no cabe duda que Remedio encontró en la costura un lugar de aprendizaje y ternura. Cosiendo prendas y uniendo patrones, pese a que la vida no tenga un dedal que nos proteja de las punzadas más agudas.













