Los fallecimientos ocurridos los viernes antes de las 13:00 horas en Moncada, no pueden ser enterrados el sábado por la tarde. Por el contrario si la muerte se produce después de esa hora si que puede recibir sepultura el sábado en el camposanto. Es decir, en Moncada no es lo mismo morir un viernes a las 12:59 que a las 13:00 horas.
«Un fallecimiento los viernes a las 12:59 obliga a una espera prolongada. Un fallecimiento a las 13:01 permite una despedida normal. Son dos minutos, la misma familia, el mismo dolor, la misma necesidad de cerrar un duelo. La única diferencia es administrativa» señalan desde Tanatori Picó de Moncada.
Esta normativa horaria surge de acuerdos de carácter sindical y legítimos «aprobados por el ayuntamiento pero desproporcionados en sus consecuencias humanas» según el escrito de la empresa al que ha tenido acceso este digital. Señala que «cuando una norma laboral se aplica sin flexibilidad en un ámbito tan sensible como la muerte, el resultado no es organización, es deshumanización».
Añade el escrito que «este rigor horario de los viernes en el cementerio de Moncada provoca duelos alargados innecesariamente y despedidas aplazadas sin motivo real. El dolor ya es suficiente. La norma lo multiplica».
Esta situación ha generado en las últimas semanas varias polémica con familiares de finados que han tenido que se han visto obligados por esta norma a prolongar el duelo, cuando lo que se reclama es «sentido común, flexibilidad y humanidad».
Desde las empresas funerarias que operan en el municipio se insta al Ayuntamiento de Moncada a «una revisión de las actuales limitaciones horarias en los enterramientos, para evitar que ninguna familia vuelva a vivir un duelo condicionado por una norma absurda y desproporcionada».









