Jordi Gallego Ojeda (Badalona 1971) lleva más de media vida dedicado a la protección civil y emergencias en la vía pública desde que entró en el año 1993. Funcionario del ayuntamiento de Sant Fost (Barcelona), preside la Coordinadora Operativa de la Asociación de Voluntarios de Protección Civil de Catalunya, colectivo que agrupa a una 70 asociaciones y cerca de 1.500 voluntarios.
En declaraciones a Moncada Digital, días antes de recibir la Cruz al Mérito de Protección Civil por la Operación Moncada al igual que más 900 de voluntarios que colaboraron tras la dana de Valencia del 29-O señala que «nada más ver las imágenes de Utiel a mediodía, me puse en contacto con Martin [Pérez, concejal de seguridad ciudadana de Moncada] para comunicar que la agrupación de Catalunya estaba preparada». «Esa misma tarde viendo la evolución activamos la alerta para todos los voluntarios».

Ya en la mañana del día 30 se mantuvieron una serie de conversaciones con el ayuntamiento y con la alcaldesa Amparo Orts para canalizar la solicitud de ayuda que empezaba a llegar de todos los lugares. «A partir de ese momento -señala Gallego-, elaboramos un protocolo de emergencia dirigido a todos los voluntarios de España con las necesidades especificas para acudir a ayudar en una situación como era una riada y aplicamos nuestro lema: «la protección civil tiene que funcionar cuando nada funciona».
Este veterano de la protección civil que estuvo en 1998 en el mortífero huracán Mitch que causó 11.374 muertes; en las inundaciones de Alcanar y en el mayor centro logístico de ayuda a Ucrania señala que «estamos muy orgullosos del trabajo de los voluntarios en la Operación Moncada, ha sido el mayor operativo logístico que se ha montado hasta la fecha y buena parte de ello se debe a la disposición y ofrecimiento de la alcaldesa Amparo Orts y del ayuntamiento que se ha volcado en ello».
En relación a la condecoración que recibirán el próximo día 1 de marzo indica que «es un reconocimiento a la labor realizada porque la Protección Civil ha demostrado que está preparada para hacer frente a las emergencias y no sólo para estar detrás de una valla». De los días y semanas de noviembre y diciembre colaborando en las poblaciones afectadas Jordi Gallego se queda con «el afecto, el reconocimiento que recibíamos de los ciudadanos y el compañerismo de todos los voluntarios».
Comentarios 1