David Casinos Sierra (Valencia 1972), ha logrado cuatro oros consecutivos, conquistados en los Juegos Paralímpicos de Sídney, Atenas, Pekín, Londres y bronce en Río de Janeiro. Sus grandes especialidades son los lanzamientos: peso, disco y martillo. Fue el abanderado del equipo Paralímpico Español en los JJ.PP de Pekín 2008 y tiene en su haber el récord Mundial y récord Paralímpico en la disciplina de lanzamiento de peso, establecidos en Sídney 2000.

PREGUNTA: ¿Cuántos años tenías cuando te diagnosticaron retinopatía?
RESPUESTA: Entre 20 y 21 años. Apareció de forma ocasional porque soy diabético tipo uno. En una de las revisiones donde el año anterior no había nada en mis ojos, el siguiente aparecieron unas pequeñas manchas. Y bueno, al final son dos pequeños vasos arteriales que experimentan cambios en la glucosa, hacen que se oxiden, se rompan y no llegue el oxígeno. Tenía 21 años estaba en el mejor momento de mi vida, acababa de conseguir un trabajo.
«El deporte es una herramienta súper valiosa para salir adelante. Las medallas me han transformado. Antes de ganar hay que saber perder»
P: Perdiste la visión en apenas un mes. ¿Cómo fue tu vida a partir de entonces?
R: Es algo impactante que uno no llega a comprender ni pasa por tu cabeza. En ese momento trabajaba en Ford, había finalizado mis estudios de mecánica industrial, tenía coche…., entonces todo se viene abajo. Me dicen que si no entro en una cirugía me puedo quedar ciego. Después de la cirugía tengo que pasar muchísimas sesiones con láser, estar tumbado boca abajo muchísimo tiempo para recuperar la esperanza de recuperar la visión que nunca llegó.
Yo que compraba cupones de la ONCE al llegar a la Ford. ¿Quién me iba decir a mí que iba a venderlos? Fueron momentos difíciles, entré en una depresión profunda. Me fui a Barcelona a un colegio para invidentes preparando mi vida desde la acera. Me enseñaban a manejar el bastón, los billetes. Es cuando ya mi vida cambia.
«Cuando pierdo la visión mis veranos cambian. Los paso en mi casa confinado al lado de mi madre que lleva mi vida, ella son mis ojos y mi hermano me ayuda»

P: ¿Cómo fueron tus primeros veranos?
R: Mi hermano gemelo y yo pasábamos unos veranos maravillosos en Chera. Hemos pasado una infancia súper bonita, con las bicis, los amigos, en el pantano de Buseo. Ya de mayor cuando pierdo la visión mis veranos cambian. Los paso en mi casa confinado al lado de mi madre que lleva mi vida, ella son mis ojos y mi hermano me ayuda.
P: Elige un verano
R:Voy a decir dos. Uno es Chera un pueblo maravilloso donde todos los niños estábamos siempre en la calle. Entonces no había consolas. Otro verano muy especial fue el viaje con mi pareja Celia y mis dos hijas, por el norte de Francia durante un mes.
«Tengo muy buenos recuerdos de cuando vendía cupones de la Once en la calle mayor»
P: ¿Cuándo decides dedicarte al deporte?
R: Vendía cupones en Moncada y escuché en la radio historias de personas que estaban ciegas y podían correr, nadar e ir en bicicleta. Y por qué yo no? m pregunté. A partir de ese momento comienzo a entrenar con amigos de un grupo de atletismo. Desde momentos se me abren los ojos. Me doy cuenta que puedo ser independiente. Vendo cupones por la mañana y por la tarde entreno hasta el punto que dejo la venta y me convierto en deportista profesional.
«He estado en cinco juegos paralímpicos: Sydney, Atenas, Pekín, Londres y Río de Janeiro. Es un momento único»

P: Estuviste vendiendo cupones de la ONCE en la calle mayor ¿Qué recuerdos tienes de esos años?
R: Fue una época muy bonita, venían a muchos socios del Musical, gente que pasaba. Incluso cuando Hacienda estaba en la calle Reino de Valencia venían a comprar cupones, Tengo muy buenos recuerdos de esa época.
P: Has estado en 5 Juegos paralímpicos, con 4 oros y 1 bronce ¿Cómo lo recuerda?
R: Fue una época brillante, la verdad es que tengo aquí un montón de medallas, homenajes He estado en cinco juegos paralímpicos: Sydney, Atenas, Pekín, Londres, Río de Janeiro. Es un momento único. El deporte es una herramienta súper valiosa para salir adelante. Las medallas me han transformado. Hay que se ambicioso y vivir con una buena brújula de valores. Antes de ganar hay que saber perder

P: ¿Cuáles han sido tus mayores apoyos en la vida?
R: Absolutamente mi familia y luego apareció en mi vida una persona valiosísima, Celia. Ella se ha convertido en mi brújula. Me ha dotado de eso, de cuando estaba en momentos solos y difíciles, ahí estaba ella. Y sobre todo ha sabido verme y aceptarme como lo que soy.
P: ¿Y ahora, como son los veranos? ¿Cómo es tu rutina un día de verano?
R: Lo primero que hago de buena mañana es darme un gran paseo con mi perro que me guía en los largos recorridos y también hago deporte.
P: Olores, sabores, colores de recuerdes del verano
R: El aroma del pan recién horneado de toda la vida vamos. También el olor a leña cuando hacían la paella en Chera y la sandía de verano.


