Moncada ya respira plenamente el ambiente de fallas. Las calles y zonas donde se ubican las carpas han registrado este domingo afluencia de vecinos horas antes de que los monumentos estén plantados.
Los artistas falleros trabajan contrarreloj para dar los últimos retoques a los monumentos para que cuando llegue la nit de la plantà ya esté preparado a pesar de las rachas de viento de hasta 33 Km/ horas que han llegado a soplar a lo largo de la mañanas.
Desde el gremio de los artesanos falleros consultados por este digital confían que el viento no vaya a más y la plantà discurra con normalidad
Mientras tanto, el ambiente festivo también se deja sentir en los puestos tradicionales, donde se forman largas colas para comprar buñuelos y chocolate caliente.

El olor a masa frita y el bullicio de las conversaciones se mezclan con el ir y venir de falleros y curiosos que se acercan a ver de cerca el proceso final de montaje de los diez monumentos que se plantan en Moncada.















