La Dirección General de Deporte y la Federació de Futbol de la Comunitat Valenciana (FFCV) coordinan nuevas iniciativas para prevenir la violencia en el fútbol base de la Comunitat Valenciana y avanzar en nuevas medidas de sensibilización, formación y coordinación que favorezcan entornos deportivos seguros, educativos y respetuosos para niños, niñas y adolescentes.
Así lo ha manifestado el director general de Deporte, Luis Cervera, tras mantener una reunión con el presidente de la FFCV, Salvador Gomar, para incrementar la colaboración de ambas entidades en la erradicación de la violencia en el fútbol base.
Luis Cervera ha destacado que «se trata de un trabajo conjunto entre todas las administraciones y, sobre todo, con la FFCV, para tratar de minimizar los episodios violentos, que desgraciadamente se siguen produciendo en los campos de fútbol».
Asimismo, ha señalado que la violencia en el deporte base constituye «una preocupación constante para la Generalitat«, que trabaja incidiendo en todas las partes implicadas: deportistas y clubes, entrenadores, árbitros, familiares y espectadores, para “erradicar comportamientos contrarios a los valores del deporte”, ha señalado Cervera.

En la reunión se ha realizado un análisis conjunto de todos los procedimientos sancionadores llevados a cabo durante la temporada 2025-2026 y se ha establecido un diagnóstico de la situación del fútbol base de la Comunitat Valenciana.
Por su parte, el presidente de la Federació de Futbol de la Comunitat Valenciana, Salvador Gomar, ha subrayado la necesidad de seguir actuando frente a las situaciones de violencia en el fútbol base: «Hay demasiadas acciones violentas que suceden en los más de 3.500 partidos de fútbol y fútbol sala que se juegan cada fin de semana y lamentablemente se normalizan. Por eso desde la FFCV lideramos esta campaña de sensibilización y gritamos bien alto: ¡Ja n’hi ha prou!».
En materia de prevención, ambas instituciones comparten el objetivo de fortalecer una red de formación, coordinación y acompañamiento que permita consolidar entornos deportivos más seguros y situar la protección de los menores como una responsabilidad compartida entre las instituciones, clubes, árbitros, entrenadores, delegados, futbolistas y familias.







