El frutero de Moncada acusado de agresión sexual a una menor no entrará en prisión según un reciente sentencia dictada en la Ciudad de la Justicia de Valencia. El agresor vio reducida drásticamente de los catorce años iniciales a solo dos, por su confesión de los hechos. El condenado, que regentaba un puesto de frutas, evitó así el ingreso en prisión, ya que las condenas de esta duración suelen suspenderse en España cuando no existen antecedentes penales graves.
Los hechos ocurrieron en un ascensor de Moncada, donde el hombre abusó sexualmente de la hija de 15 años de unos clientes habituales de su negocio. La menor fue abordada en el interior y la agresión, calificada inicialmente como agresión sexual con penetración, generó una fuerte conmoción.
Durante el juicio, el frutero confesó los cargos, lo que activó el atenuante de confesión y permitió un acuerdo que rebajó considerablemente la petición fiscal. Tras un acuerdo se retiró la agravante de uso de violencia . El tribunal aceptó la conformidad y dictó la nueva pena, que incluye además medidas como la prohibición de acercarse a la víctima.
La sentencia incluye cuatro años de libertad vigilada, la retirada de la patria potestad sobre sus hijos durante cinco años y la prohibición durante siete años de desempeñar cualquier actividad laboral o voluntaria relacionada con menores. El condenado cuyo negocio se encuentra frente a la vivienda de la menor no podrá acercarse a menos de 300 metros ni acudir a su frutería durante el primer año. Durante tres años más, la distancia de alejamiento quedará fijada en 45 metros además de tener prohibido comunicarse con la víctima durante cinco años.









