El barrio Badia dice adiós a uno de sus establecimientos más emblemáticos. El Forn de Manolo en el carrer Cervantes baja la persiana definitivamente después de décadas de actividad, coincidiendo con la jubilación de su propietario Manolo Belenguer y alma del negocio. Será el próximo 1 de mayo.

Este obrador, considerado uno de los más antiguos de Moncada, ha sido mucho más que un lugar donde comprar pan. Durante tres generaciones, la familia ha mantenido viva una tradición artesana. Con el paso de los años, el Forn de Manolo ha sabido adaptarse a los cambios sin perder la esencia: el respeto por los procesos tradicionales, el uso de materias primas de calidad y una atención próxima que ha fidelizado a clientes de todas las edades.

“Es una etapa que se cierra con emoción y agradecimiento”, señalan en el entorno de la familia, que recuerdan el apoyo constante del barrio a lo largo de su trayectoria. “Han sido muchos años de esfuerzo, pero también de satisfacciones compartidas con cada cliente”. El negocio formaba parte del paisaje y de la memoria colectiva de los vecinos y vecinas de Moncada que estos días no cesan de llegar para despedirse del que ha sido el horno de siempre y, sobre todo, el trato humano que siempre han recibido.










